Jorge Juan y el barrio de Salamanca, el Madrid con un punto canalla
Wipton by Petit Palace
Entre escaparates de lujo, restaurantes con nombre propio y calles señoriales, el barrio de Salamanca sabe jugar con las apariencias. Bajo su aire impecable hay bares que alargan la noche, tiendas singulares y planes que empiezan siempre elegantes y terminan con algo menos de formalidad.
Si deseas una experiencia culinaria sensorial, Amazónico es uno de los restaurantes más singulares de todo el barrio de Salamanca. Aquí la gastronomía combina con cócteles, música y diseño tropical para ir más allá de la cena. Un lugar para comer, dejarse ver y alargar la noche sin cambiar de escenario.
De la mano de Dani García, Lobito de Mar lleva el Mediterráneo al barrio de Salamanca con una propuesta centrada en pescados, mariscos y cocina marinera del Mediterráneo. Su ambiente desenfadado y su manera de reinterpretar los sabores del litoral lo convierten en una dirección perfecta para comer bien sin necesidad de vestir la ocasión de formalidad.
El Museo Arqueológico Nacional recorre miles de años de historia a través de piezas procedentes de España y otras culturas del arco mediterráneo. Desde la Dama de Elche hasta tesoros de la Antigüedad, el MAN permite embarcarse en un viaje por distintas civilizaciones... sin salir del centro de Madrid.
Imprescindible en la escena musical, Movistar Arena es uno de los grandes espacios para conciertos, espectáculos y eventos de Madrid. Su variada programación reúne artistas nacionales e internacionales y convierte toda esta zona de Goya en un punto de encuentro para combinar música y entretenimiento, así como gastronomía antes y después de los conciertos.
Con siglos de tradición, Sargadelos Galería acerca al barrio de Salamanca la cerámica y porcelana gallega. Sus piezas combinan diseño, artesanía e identidad cultural, convirtiendo la visita en una oportunidad para descubrir objetos con carácter y llevarse un pequeño fragmento de Galicia a casa.
El Retiro es el gran pulmón del centro de Madrid y uno de esos lugares que se disfrutan mejor sin una ruta marcada. Ideal para conversar en pareja y con amigos, pasear entre sus jardines, esculturas, fuentes y estanques permite bajar el ritmo y descubrir la ciudad desde una perspectiva más tranquila y cotidiana.
¿Amantes de las flores? Brumalis es una floristería y estudio floral con una mirada muy contemporánea, donde las composiciones se alejan de lo convencional. Brumalis propone acercarse a las flores con objetos y arreglos repletos de personalidad, siendo especialmente atractivo para quienes valoran el diseño, los detalles y los pequeños lugares con identidad propia.
Ubicado en la calla Jorge Juan, Ultramarinos Quintín recupera la idea del antiguo ultramarinos y la transforma en un restaurante de aire sofisticado pero igualmente relajado. Este singular ultramarino combina producto, cocina española y un ambiente animado que funciona igual de bien para una comida tranquila que para una tarde que se alarga.