Petit Palace Santa Barbara
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Madrid es todo lo que pasa dentro y fuera de Petit Palace Santa Bárbara. Habítala sin prisa desde el antiguo palacio de los Marqueses de Quintanar, una prolongación de tu hogar en el centro más interesante: la zona de Alonso Martínez. Su intimidad urbana se sienta a desayunar contigo en el patio interior, entre plantas e historia. Cerca, restaurantes y bares donde se come bien, embajadas, palacios y rincones como el Museo del Romanticismo, la Plaza de las Salesas, la calle Hortaleza, Santa Engracia o el Mercado de San Antón.
La alegría de lo cotidiano, como poder dormir un poco más en una cama tan cómoda que parece la tuya o que el Wi-Fi se te conecte automáticamente nada más entrar, te llevará de vuelta a casa. Porque, en este hotel boutique, la calma y el confort siempre fueron una elección en medio del ruido. Un espacio para estar.
Petit Palace Santa Bárbara, tu jardín interior
¿Cómo se ve Madrid desde tu jardín interior? En Petit Palace Santa Bárbara, la familiaridad de volver al que ya sientes como tu barrio es la ventana y la emoción. Echa un vistazo antes de salir desde una de sus habitaciones con balcón. Al hacerlo, te estarás asomando a la auténtica vida de la ciudad. Pero antes, un café –o dos–.
Mientras eliges entre sus opciones healthy, puedes imaginar cómo los carruajes se paraban en el patio donde ahora se sirve el desayuno buffet. La escalera de madera del hotel se conserva prácticamente igual que entonces. Fue en 1880 cuando se construyó el edificio neoclásico del antiguo Palacio de los Marqueses de Quintanar que, ahora, te acoge como un oasis.
The Place To Be, el restaurante del hotel, es territorio de afterworks, comidas con amigos improvisadas y sobremesas que se alargan y acaban en cócteles –uno o dos–. Otras veces, quizás te apetezca relajarte y pedir la cena al servicio de habitaciones. Puede que tu mascota te espere; porque sí, somos pet friendly.
Un hotel para vecinos temporales
Entre los barrios de Chueca y Malasaña, la capital parece más viva que nunca. Haz vida de barrio y queda con la gente desde tu refugio. Lo que buscas está al lado y puedes ir andando: comercios locales, plazas con terrazas y esa sensación de que todo es posible que sólo tienes en Madrid. Al final del día, regresas a bajar revoluciones, pero no te desconectas.
Vive el ahora, con la ciudad a tu alrededor.
Internet en la habitación
Gratis reservando a través de nuestra web
Empieza bien el día
Restaurante Tres
Comodidad total
Totalmente equipada