Premiamos tu fidelidad
Únete al programa de fidelización y podrás disfrutar de los beneficios!
¿Qué ver y qué hacer? ¿Qué comer? ¿Dónde ir de compras? ¿Qué rutas por la isla son interesantes? Palma y Mallorca pueden funcionar como un único destino en la mente del viajero. Y así es. Pero también Palma puede ser el punto de partida a recorrer una isla llena de tesoros, hermosos sitios y propuestas llenas de encanto. Sabemos que Mallorca no es para ti algo desconocido. Conoce aquí algunas ideas y propuestas para descubrir la isla y su fascinante ciudad de Palma.
La isla de Mallorca ofrece una combinación excepcional de patrimonio, arte, paisaje y cultura mediterránea. En Palma, visita la Catedral de Mallorca, el Palacio Real de la Almudaina y Es Baluard Museu d’Art Contemporani, al tiempo que callejeas mientras ves patios señoriales del casco antiguo como Casal Solleric, Can Balaguer o Can Vivot, entre muchos otros. Fuera de Palma, una ruta con encanto debe transcurrir a lo largo de la Serra de Tramuntana (Soller, Valldemossa, Deià, Estellencs…). También puedes la infartante ruta de Formentor, con playa de pinos incluida, o descubrir la arquitectura tradicional de pueblos como Alaró, Alcudia, Santanyí y Capdepera. Recuerda que no hay una única Mallorca.
Mallorca permite alternar días de playa con actividades culturales y aventuras al aire libre. En Palma, el acuario Palma Aquarium ofrece un recorrido por distintos ecosistemas marinos, mientras que el Castell de Bellver permite descubrir la historia de la isla desde una fortaleza circular rodeada de bosque. En la costa este, las Cuevas del Drach sorprenden con sus formaciones subterráneas y el lago interior que finaliza con un concierto en barca. Las playas de Alcúdia y Playa de Muro son buenas opciones para pasar un día entero junto al mar, especialmente por sus extensas zonas de arena y habitual oleaje moderado. Para una excursión diferente, podéis subir al tren histórico de Sóller y disfrutar del recorrido entre Palma y el valle de la Serra de Tramuntana. Además, existen planes lúdicos como parques acuáticos (Park, Hidropark y Aqualand El Arenal), así como otras actividades infantiles (Marineland Mallorca).
Mallorca invita a descubrir paisajes que cambian de carácter a cada tramo de carretera. Pasea por las calles de Valldemossa y visita su Cartuja; continúa hacia Deià, un pueblo de montaña con vistas al Mediterráneo, y detente en Son Marroig para contemplar la costa desde sus jardines. En el norte, el casco antiguo de Pollença y las vistas desde el Calvari ofrecen un plan tranquilo, mientras que el Port de Sóller permite combinar paseo marítimo y la preciosa ruta dels Pintors. Si prefieres el mar, busca una cala como Estellencs, Banyalbufar, Varques, Màrmols… o playas tan hermosas como es Trenc, sa Ràpita o s’Amarador. Para compartir una experiencia gastronómica, los cellers ofrecen la cocina tradicional en una isla con todo tipo de cocinas y restaurantes internacionales.
Una de las rutas más completas recorre la Serra de Tramuntana: empieza en Valldemossa, continúa por Deià y Sóller, y sigue hacia el embalse de Cúber hasta Lluc si dispones de tiempo. Otra ruta conecta Palma con el interior, pasando por Santa Maria del Camí, Binissalem e Inca, localidades ligadas a los mercados, la artesanía y la tradición vinícola. Para descubrir el este, combina Manacor con las Cuevas del Drach y Porto Cristo, y termina junto a alguna cala cercana. En el sureste, Santanyí, el parque natural de Mondragó y las calas del entorno ofrecen una ruta de naturaleza y pueblos. En el norte tienes el tándem formado por Alcudia y Pollença que aglutina historia romana, una ciudad con muralla medieval y las inmejorables vistas del Cap de Formentor.
Sorprendentemente, Mallorca no sólo responde a la idea de una isla con playas de arena dorada. Mallorca ofrece propuestas para explorar la montaña también. Puedes recorrer la Ruta de Piedra Seca GR 221, ubicada en la Serra de Tramuntana, practicar ciclismo por carreteras del interior o descubrir la costa en kayak, paddle surf o una excursión en barco con ayuda de los chárters. Los aficionados a la naturaleza encontrarán excelentes oportunidades para observar aves en el Parc Natural de s’Albufera y en otros espacios protegidos. Para conocer la Mallorca rural, visita una bodega, una almazara o un celler; algunas fincas ofrecen experiencias vinculadas al aceite de oliva, el vino y los productos de temporada.
La capital Palma concentra el patrimonio urbano, los museos, las compras y una amplia oferta cultural y gastronómica. La Serra de Tramuntana, al oeste y al norte, reúne pueblos de montaña como Valldemossa, Estellencs, Deià y Sóller, además de miradores, senderos y calas con un encanto brutal. En el norte, Pollença, Alcúdia y la bahía de Playa de Muro combinan cascos históricos, playas y espacios naturales. El este destaca por sus cuevas, pequeñas calas y localidades como Artà, Capdepera y Porto Cristo. En el sureste, Santanyí y el parque natural de Mondragó permiten descubrir un litoral de aguas claras y caminos entre pinares. El interior, conocido como Es Pla y Es Raiguer, ofrece mercados, viñedos, pueblos agrícolas y una visión mucho más rural y convencional de la isla.
La cocina mallorquina combina productos de la huerta, pescado, carne y recetas transmitidas entre generaciones. Prueba el pa amb oli, con pan, aceite de oliva y acompañamientos como queso o embutidos; la sobrasada, la coca de trampó y las sopas mallorquinas, elaboradas con verduras y pan. Entre los platos más contundentes destacan el tumbet, el frito mallorquín y el arròs brut, un arroz caldoso típico del interior. Aquí el cerdo es religión. Si recorres el interior, busca los cellers de pueblos como Sineu, Petra o Inca. Para el postre, la ensaimada es imprescindible; también merece la pena probar el gató de almendra. Acompaña la comida con un vino de alguna de las denominaciones de origen de Mallorca cuya reputación en circuitos enólogos ha crecido en los últimos años. En Palma, una sugerencia: Casa Maruka, ideal para conocer cocina de autor.
Palma es el principal destino de compras de la isla. El Passeig del Born y la avenida de Jaume III reúnen firmas internacionales, boutiques y tiendas de complementos, mientras que las calles Sant Miquel, Sindicat y Colom combinan moda, comercios tradicionales y productos gourmet. Para descubrir artesanía, busca piezas de vidrio soplado (Gordiola), cerámica, cestería, objetos de madera de olivo y tejidos tradicionales de roba de llengües (Teixits Es Tren, Teixits Vicens). Fuera de la capital, Inca destaca por su tradición del cuero y celebra su mercado semanal los jueves; Manacor es conocida por las perlas cultivadas de Joyas Majorica y el mobiliario. Los mercados de pueblos como Sineu, Santanyí y Consell son otra oportunidad para encontrar productos locales.
La agenda de Mallorca combina música, teatro, fiestas populares y grandes eventos deportivos. En Palma, consulta la programación del Teatre Principal, el Auditori de Palma y los conciertos que se celebran en distintos espacios culturales. Durante el verano, algunos municipios organizan festivales, actuaciones al aire libre y fiestas patronales que permiten acercarse a las tradiciones locales. Las celebraciones de Sant Joan, las fiestas de la Beata en Santa Margalida y las de Sant Antoni en enero tienen un fuerte arraigo en la isla. Si te interesa el deporte, además de fútbol y baloncesto en Son Moix, Mallorca ofrece competiciones de ciclismo, regatas, tenis… además de más de 20 campos de golf repartidos por toda la isla. Para disfrutar de la noche, Palma concentra buena parte de la oferta de música en directo y discotecas (AMOK, Fitz), mientras que los puertos deportivos ofrecen una atmósfera festiva y muy local.
Si tienes alguna pregunta que no aparezca en esta lista no dudes en contactarnos.