¿Sabías que Palma de Mallorca es un paraíso comparado con la Toscana?. Calles empedradas, casas de piedra, plazas pintorescas que te robarán el corazón y calas escondidas.

 

Uno de los pueblos más pintorescos de Palma de Mallorca es Valldemossa, famoso por sus calles estrechas y sus casas encaladas cubiertas de buganvillas. Pasear por sus calles empedradas es como dar un paso atrás en el tiempo, mientras te maravillas con sus impresionantes vistas de las montañas circundantes y el mar Mediterráneo.

 

Otro pueblo que no te puedes perder es Deià, un refugio bohemio que ha atraído a artistas y escritores durante siglos. Sus callejones serpenteantes y sus casas de piedra te invitan a explorar cada rincón, mientras te sumerges en su atmósfera relajada y su ambiente creativo.

 

Y no podemos olvidarnos de Sóller, un pueblo encantador situado en un valle fértil rodeado de montañas. Con su impresionante arquitectura modernista y su animado mercado local, Sóller es el lugar perfecto para disfrutar de la auténtica vida mallorquina y degustar delicias locales como el aceite de oliva y los cítricos frescos.

 

En tu viaje a Palma de Mallorca, no olvides dedicarle unos días a visitar estos rincones, que seguro no olvidarás.

 

Recomendado por Vanesa Martín Lorente, Content Specialist en Oficinas Centrales Hotelatelier