¿Qué te parece una escapada de un día a Altea, una joya escondida en la costa de Valencia? Vamos a planear juntos esta aventura como si estuviéramos preparando la maleta para descubrir todos los encantos de este pintoresco rincón.

 

Primero, partamos con un desayuno energético en uno de los acogedores cafés del casco antiguo de Altea. ¿Qué tal unos churros con chocolate o una buena tostada con tomate? Estamos listos para empezar el día con buen pie.

 

Ahora, recorramos las callejuelas adoquinadas de Altea. No te pierdas las casas blancas con sus puertas de colores y las macetas rebosantes de flores. Cada rincón es como una obra de arte, ¡perfecto para capturar fotos memorables!

 

El corazón de Altea es su plaza, donde la Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo se eleva con elegancia. No dudes en entrar y maravillarte con la belleza de su interior. ¡Una experiencia que no te querrás perder!

 

Si buscas unas vistas espectaculares, dirígete al mirador del Cronista Chabret. Desde allí, podrás disfrutar de una panorámica única de la bahía y el mar Mediterráneo. ¡Un lugar perfecto para recargar energías y contemplar la belleza que ofrece Altea!

 

Y para ponerle el broche de oro a este día especial, déjate tentar por la deliciosa gastronomía local. Hay numerosos restaurantes frente al mar que ofrecen pescado fresco y paellas para chuparse los dedos.

 

Así que, aventureros, preparemos nuestras ganas de explorar y descubramos juntos los encantos de Altea. ¡Una jornada inolvidable nos espera en este rincón lleno de magia y autenticidad!

 

Recomendado por Vanesa Martín, Content Specialist en Hotelatelier