Tras los pasos de José de Ribera, un valenciano que cambió la historia del arte

Tras los pasos de José de Ribera, un valenciano que cambió la historia del arte

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Dejando de lado su brisa mediterránea, los petardos, sus impresionantes ninots, las bellísimas falleras y su riquísima paella – única en el mundo- Valencia es una tierra que ha dado cobijo a un amplio número de artistas que han sabido llevar su legado por todos los países del mundo.

 Tierra de cantantes con cuerdas vocales prodigiosas (como Francisco o el eterno Nino Bravo) y de actores de cine de calibre (como Ana Duato o Miguel Ángel Silvestre), Valencia es también la cuna de relevantes pintores y escultores internacionales que dieron un giro de tuerca al concepto de arte. De esa nutrida lista de figuras y disciplinas, el nombre que brilla con luz propia es el de José de Ribera, uno de los pintores barrocos más importantes del mundo.

 El respeto y la admiración que los valencianos sienten por este emblemático y necesario artista puede palparse en el llamado Monumento a José de Ribera. Una imponente escultura de bronce ubicada en la Plaça del Poeta Llorente (a unos 15 minutos caminando del hotel Petit Palace Bristol y Petit Palace Germanías) que sería entregada a la ciudad allá por el año 1888.

 La vida y obra del Españoleto

Conocido por todos como “El Españoleto” (por su procedencia), José de Ribera creció y vivió en Xátiva, una bonita localidad ubicada en la zona sur de la provincia en la que el artista vivió los años más tiernos de su infancia. Si bien su ciudad siempre se mantuvo intacta en su memoria, Ribera dejó su tierra con 19 años de edad para conocer Italia, un país que se convertiría en su nuevo lugar de residencia.

Aunque Nápoles terminaría siendo parte de su existencia, el valenciano -que sintió la llamada del arte en su adolescencia- recorrería diversos puntos de Italia. Un viaje que le llevaría a toparse con obras y artistas del calibre de Rafael, Miguel Ángel o Caravaggio; nombres que – de una forma o de otra- terminarían influyendo en su particular forma de pintar.

Un estilo tenebroso e intrigante

Si bien la hora de admirar y estudiar la obra de José de Ribera son muchos los que apuntaría a unas influencias claramente italianas, lo cierto es que la temática religiosa (de vírgenes y apóstoles, milagros y martirios) elegida a lo largo de toda la obra del artista valenciano es el vínculo más directo con su país de procedencia (nuestro país).

Los colores en sus cuadros y grabados (que fueron muchos) son oscuros, tenebrosos e intrigantes; tres notas que combinaban a la perfección con esa tendencia a los ropajes marrones (casi negros) y a una fisonomía alargada que marcaría un antes y un después en el estilo barroco de Italia y españa.

 

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