San Felipe Neri, la plaza más bonita de Barcelona

San Felipe Neri, la plaza más bonita de Barcelona

Share Button

Si eres de los que visita esos puntos de una ciudad que te suelen recomendar las guías de viaje y las revistas especializadas, presta especial atención porque hoy vamos a hablar de uno de esos rincones de Barcelona que siempre forman parte del listado de “lugares que no te puedes perder”. Hoy nos vamos a conocer a fondo la bonita plaza de San Felipe Neri (Sant Felip Neri en catalán).

Ubicada en una de las zonas más auténticas del Barrio Gótico barcelonés – a muy poca distancia de nuestro céntrico hotel Petit Palace Boquería Garden (y a unos 15 minutos de Petit Palace Barcelona y Petit Palace Museum)- la plaza de San Felipe Neri está considerada una de las más bonitas y auténticas de la ciudad y también una de las más históricas. ¿Cuáles son esos aspectos que la convierten en un punto turístico de gran interés para el visitante?

Su singularidad, el punto de partida

Aunque puede parecer una plaza casi cerrada o angustiosa, la de San Felipe Neri es una de las plazas más visitadas de la ciudad precisamente por su forma singular y por su acceso estrecho y del todo original. Y es que para llegar a ella hay que perderse por las callejuelas del barrio Gótico y atravesar los bajos de esos puentes de aspecto medieval que abundan por este punto de Barcelona.

Su iluminación (limitada por propia fisonomía) y el tintineo constante que nos regala el agua de su fuente central al caer, hacen que sea un lugar en el que tomar un respiro antes de continuar descubriendo este bonito barrio barcelonés. Por algo era el lugar en el que hallaba la paz el gran Antoni Gaudí.

Víctima de la Guerra Civil

Más allá de su situación estratégica, de las muchas casas renacentistas que rodean el perímetro, del reclamo de estar construida sobre un auténtico cementerio medieval (el cementerio de Montjuic del Obispo), la plaza de San Felipe Neri ha pasado a la historia por ser la protagonista de uno de los episodios más duros de todos los que Barcelona vivió con motivo de la Guerra Civil Española.

Y es que en este pequeño espacio de Barcelona -allá por el año 1938- estalló una bomba que provocó el fallecimiento inmediato de más de una treintena de niños. Tal fue el impacto provocado por esta explosión que todavía pueden apreciarse muchos restos de metralla en la pared principal de la Iglesia de San Felipe Neri.

Un rincón para los artesanos

El Museo del Calzado de Barcelona es la principal muestra de que esta plaza fue, durante años, todo un reclamo para los artesanos de la capital. Y es que fue la sede oficial tanto para el gremio de Zapateros como para el de Caldereros.

 

Share Button
comentarios