Salamanca literaria: los Jardines de Calixto y Melibea

Salamanca literaria: los Jardines de Calixto y Melibea

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La ciudad de Salamanca es historia… una historia que se respira por cada rincón, callejuela, plaza y jardín. Una de las ciudades más destacadas del centro de nuestro país y que ha sido fuente de inspiración para los principales literatos nacionales, figuras que además la tomaban como escenario para sus obras. De todos, fue el autor Fernando de Rojas quien -gracias a su obra La Celestina- elevó un poco más la ciudad de Salamanca.

Eligiendo cuidadosamente cada localización, La Celestina hizo de Salamanca una ciudad inmortal, un lugar donde percibir ese amor entre los dos jóvenes que tan bien narraba el autor castellano. Recrear parte de esa historia es posible visitando lugares tan encantadores como el Huerto de Calixto y Melibea. Si te estás planteando hacer un viaje a relámpago a un hotel en Salamanca de Petit Palace, no puedes dejar de visitarlo.

Este punto destacado de Salamanca (incluido en la popular Ruta de la Lengua Castellana) está ubicado en pleno centro y en un encantador espacio ajardinado al abrigo de una antigua muralla. Un jardín que -además de ofrecer unas vistas únicas de la Catedral, del Puente Romano y de la bellísima Ribera del Tormes- fue testigo del trágico amor entre Calixto y Melibea, los amantes y protagonistas de la tragicomedia La Celestina.

El de Calixto y Melibea es un jardín romántico, íntimo y totalmente diferente a un jardín convencional; una obra de arte y de la naturaleza en la que relajarse, tomar el fresco, disfrutar del silencio y la calma y pedir deseos de amor eterno en el famoso (y más que frecuentado) Pozo de los Deseos.

Si eres amante de la literatura más auténtica de nuestro país no puedes dejar de visitarlo. En sus más de 2.000 m² podrás disfrutar de múltiples reminiscencias de la popular obra de Fernando de Rojas.

Aunque es frecuente visitarlo de día, al caer el sol (justo en ese momento en el que el cielo toma tonos color oro) cuando la visita se vuelve más encantadora.

Los aires puramente medievales, el olor que desprenden las flores del jardín y la atmósfera que su iluminación sutil (con la catedral de fondo) provoca hacen que la experiencia sea realmente romántica y altamente recomendable en toda visita a Salamanca.

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