Salamanca, la ciudad de Calisto y Melibea

Salamanca, la ciudad de Calisto y Melibea

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Salamanca siempre ha sido una ciudad muy ligada a la literatura universal. No solo ha sido el escenario en el que se han emplazado una infinidad de escenas literarias, sino también la cuna de grandes literatos. No se puede olvidar por ejemplo que Salamanca es la ciudad en la que se enamoraron Calisto y Melibea, protagonistas de una de las obras más representativas de Fernando de Rojas, La Celestina.

Salamanca también fue la ciudad en la que vivió Unamuno una parte de su vida. Y la ciudad en la que nació el protagonista del Lazarillo de Tormes. Fue la ciudad en la que impartió clases Fray Luis de León… Salamanca es una ciudad literaria cuyos lazos con la literatura quedan hoy reflejados en muchos rincones de sus calles y plazas.

Una buena manera de conocer la historia literaria de esta ciudad es hacer un recorrido por los rincones salmantinos en los que la literatura universal ha dejado su huella. Nosotros le proponemos algunas de las paradas de este recorrido.

Este paseo comienza, como no podía ser de otra manera, en el Huerto de Calisto y Melibea. Se trata de un pequeño jardín de estilo renacentista con toques árabes que fue diseñado con la idea de recuperar el romanticismo evocado en La Celestina, cuya obra dicen que está localizada en Salamanca. El jardín está situado sobre la muralla y en él hay una estatua de la Celestina.

El siguiente paso en este recorrido literario es la casa museo de Miguel de Unamuno, ubicada en la antigua casa rectoral de la calle Libreros (número 25) donde el escritor vivió algunos años. En la calle Bordadores hay también un café que frecuentaba Unamuno, el cual se llama Niebla en honor a su obra literaria más representativa.

Continuando este paseo, en la entrada del puente romano de la ciudad se erige una escultura de una escena de la obra El Lazarillo de Tormes. El protagonista de esta obra nació en Salamanca, donde transcurre la primera parte de la historia.

La universidad de Salamanca también ha estado siempre muy vinculada a la literatura. Fernando de Rojas, sin ir más lejos, fue alumno de este centro. También lo fue Fray Luis de León, quien además también impartió clases en sus aulas y a quien hay dedicada una estatua enfrente de la antigua fachada de la universidad.

Esta ruta literaria también debe pasar necesariamente por la Cueva de Salamanca, donde se cuenta que el diablo enseñaba ciencias ocultas a estudiantes universitarios. La leyenda narra que les enseñaba durante siete años, transcurridos los cuales uno de ellos se quedaba a su servicio. Esta cueva, que era la sacristía de la antigua Iglesia de San Cebrián, ha sido citada por muchos autores en sus obras.

En la plaza de los Bandos hay también una estatua de Carmen Martín Gaite, una de las escritoras más importantes de su generación que nació y vivió en Salamanca. Como ella, son muchos más los escritores que de un modo u otro están vinculados a esta hermosa ciudad en cuyas calles se respira… literatura.

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