No te pierdas un atardecer desde el Templo de Debod de Madrid

No te pierdas un atardecer desde el Templo de Debod de Madrid

Share Button

Aunque Madrid sea una gran ciudad llena de altos edificios y largas avenidas ello no quiere decir que no conserve lugares con encanto en los que ir a disfrutar de un tranquilo rato rodeado de naturaleza o de un perfecto mirador desde el que contemplar la puesta de sol. El Templo de Debod es uno de esos lugares en el que sumergirte para desconectar del ritmo de la ciudad en un entorno que te hará pensar que estás a kilómetros de la gran metrópoli.

El Templo de Debod es un conjunto de edificios del antiguo Egipto que está situado entre el Parque Oeste y la plaza España, muy cerca del Palacio Real de Madrid. Parece mentira que en pleno centro de la ciudad haya un lugar como éste en el que las puestas de sol cobran un especial protagonismo gracias a su espacio abierto y el paisaje que se divisa desde allí que crea el marco perfecto para ver uno de los mejores atardeceres de Madrid.

Este conjunto arquitectónico fue un regalo que Egipto hizo a España en el año 1968 en agradecimiento por la ayuda que el país prestó para salvar los templos de Nubia, los cuales se encontraban en peligro de desaparición debido a la construcción de la presa alta de Asuán.

La Unesco hizo una petición de ayuda internacional para tratar de salvar por todos los medios los restos de este patrimonio arquitectónico egipcio y a la que respondieron diversos países, entre ellos España. En agradecimiento, el gobierno egipcio donó cuatro de los templos salvados a los países que más esfuerzos destinaron. De este modo, el Templo de Dendur se trasladó al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York; el Templo de Ellesiya al Museo Egipcio de Turín en Italia: el Templo Taffa al Museo Nacional de Antigüedades de Leiden en Holanda; y el Templo de Debod a España.

Hoy en día el Templo de Debod ya forma parte de Madrid, enclavado en un precioso lugar rodeado de jardines. Pero traerlo hasta aquí no fue una tarea fácil y conllevó años antes de poder erguirse de nuevo. El templo fue desmontado en 1961 de su ubicación originaria en la pequeña localidad de Debod, a orillas del río Nilo. Una vez desmontado, sus sillares fueron llevados a la cercana isla egipcia de Elefantina donde permanecieron durante cerca de una década. No sería hasta 1970 cuando de nuevo continuaran su viaje, esta vez rumbo a Alejandría desde donde zarparían hasta el Puerto de Valencia. Después fueron trasladados desde allí hasta Madrid en camiones en lo que sería el último tramo de su largo viaje.

Una vez en la capital española, quedaba todavía lo más difícil: reconstruirlo. Esta tarea se alargó durante cerca de dos años debido a la poca información y documentos de los que dispusieron los arqueólogos, los cuales se reducían a tan solo algunas fotografías y algún plano. Aunque a penas disponían de referencias, los arqueólogos lograron llevar a cabo un estupendo trabajo gracias al cual hoy se puede disfrutar de un monumento así en el centro de Madrid. Pasear por este lugar es como transportarte al antiguo Egipto e imaginar que estás junto al río Nilo sin necesidad de abandonar la ciudad. Además, junto al templo fue diseñado un agradable estanque para evocar las aguas del río de su lugar de origen.

Si estás de visita en la capital española no pierdas la oportunidad de venir a ver una puesta de sol desde el Templo de Debod. Si necesitas alojamiento te recomendamos que te alojes en alguno de los hoteles de Petit Palace en Madrid desde donde podrás visitar cómodamente algunas de las maravillas de la ciudad, como la famosa Catedral de la Almudena.

Share Button
comentarios