Los fartons, un dulce valenciano que combina con todo

Los fartons, un dulce valenciano que combina con todo

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Gastronomía y Valencia son dos palabras que casan a la perfección. La capital del Turia es una tierra de sabores exquisitos y de recetas únicas dulces y saladas, un lugar para disfrutar de todos los sabores mediterráneos unidos a una repostería de postín. Sí, en Valencia todo está bueno, muy bueno.

Aunque su popular paella está a la cabeza de su oferta gastronómica, lo cierto es que en Valencia hay mucho más donde elegir. Recetas dulces y saladas exquisitas como el arroz al horno, el arroz caldoso, la horchata de chufa, la mona de pascua o los deliciosos fartons… nuestros protagonistas dulces de hoy.

Conocidos por su peculiar forma alargada, los fartons son unos dulces valencianos que gustan a grandes y pequeños, que pegan con todo y que siempre están disponibles en todos los bares del casco antiguo de Valencia. Su textura esponjosa y es toque dulce “sin empalagar” (a base de azúcar glaseada) hacen que sean el compañero ideal de un buen café, de una horchata fría o, incluso, de un granizado hecho a base de cítricos de tierras levantinas.

Si has decidido pasar un fin de semana en un hotel en Valencia de Petit Palace no dudes en marcarte todo un desayuno che sustituyendo la tradicional tostada por un fartó de la tierra o cambiando el café de la merienda por el combo valenciano de horchata bien fría y fartons, todo un lujo para el paladar con el sello made in Valencia.

Aunque los puedes encontrar por muchos puntos de la ciudad, los más conocidos son los populares Fartons Polo, una compañía que nacía en 1939 y que en los años sesenta se convertía en la marca estrella de este producto tan vendido en la costa levantina (y en varios puntos del país gracias a algunas marcas de supermercado de origen valenciano). Su peculiar forma alargada que tenía como fin llegar hasta el fondo del vaso, terminó por convertirse casi en una marca registrada.

Tras el boom que en estos años experimentó el producto local, fueron muchas las marcas que decidieron apostar por el fartón y por su exitosa receta a base de harina, leche, azúcar, huevos, levadura, aceite de girasol… Y con el paso de los años el producto fue evolucionando creando la variante hojaldrada del fartón tradicional (algo más crujiente pero igualmente exquisito).

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