La Choza de Manuela, mucho más que un lugar para comer

La Choza de Manuela, mucho más que un lugar para comer

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Estás de visita en Sevilla, cumples a rajatabla la ruta de monumentos, museos y tablaos marcados a fuego en toda guía de la ciudad, recorres todos y cada uno de los restaurantes del centro de la capital pero te quedas con ganas de más y al preguntar a los vecinos son varios los que te comentan que “hay un sitio a las afueras de la ciudad en donde comer es mucho más que eso, es una experiencia”. ¿El nombre? La Choza de Manuela. ¿La ubicación? En Bormujos, justo al inicio de la carretera que une la capital hispalense con la provincia de Huelva.

Tomando como punto de partida nuestros hoteles del centro de la capital – Petit Palace Santa Cruz, Petit Palace Marqués Santa Ana y Petit Palace Canalejas Sevilla- llegar a la Choza de Manuela no te llevaría más de veinte minutos ya que hay una línea de metro que te deja a pocos metros del restaurante en cuestión.

Una vez en el punto indicado, la Choza de Manuela se muestra al visitante como una enorme choza de madera y paja con más de una treintena de mesas y grandes planchas y grills en los que se asa carne y se prepara al gusto del consumidor. ¿Lo tradicional? Llegar al restaurante antes de la hora punta y elegir las piezas de carne que más te gustan para luego decidir cómo quieres degustarlas: fritas, a la plancha, horneadas, al grill, etc.

La Choza de Manuela

Fotos cortesía de chozademanuela.com

 Especialidades que no puedes dejar de probar

Considerada toda una sensación (por eso de ofrecer una calidad/precio único en toda la provincia sevillana), la Choza de Manuela hace gala de varias recetas que “como saben en sus dominios no saben en ningún otro lado”.

Platos exquisitos elaborados del modo tradicional (como lo hacían y lo hacen las madres y abuelas sevillanas) que no puedes dejar de proba. ¿Los más destacados? Los famosos churrascos (de pollo, ternera o cerdo), las brochetas de carne y verdura, la salsa mojo picón y los guisos de garbanzos y judías (algo así como una berza “made in Sevilla”).

 Curiosidades llenas de folklore local

Algo que no todos saben cuando acuden como comensales a la Choza de Manuela es que el restaurante es lugar de paso de los peregrinos que se dirigen a la visitar la aldea del Rocío (campo base de la venerada Virgen del Rocío).

Aunque el goteo de caminantes devoto suele darse de forma periódica (aunque no masiva), es el mes de mayo cuando el lugar se convierte en una auténtica autovía de peregrinos para celebrar la Pascua de Pentecostés y para ser testigos de excepción del tradicional “salta de la reja” llevado a término por los almonteños.

 

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