El Rincón de la Victoria se rinde a la Feria del Boquerón

El Rincón de la Victoria se rinde a la Feria del Boquerón

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Que los falsos mitos de los que ya se han hartado de playa no te fastidien esas vacaciones que estás a punto de arrancar. No, el verano no sólo no se ha terminado sino que continúa disfrutándose como el primer día en muchos puntos de nuestra geografía. De todos ellos, Málaga es uno de los que marca la diferencia y es que en esta provincia andaluza la estación estival se apura al máximo.

Además de ser el mejor momento para disfrutar de las eternas playas de la Costa del Sol (las aglomeraciones turísticas desaparecen como por arte de magia), septiembre es el mes de las últimas verbenas del año y de las últimas citas folclóricas de los pueblos más auténticos de Málaga. Si bien la lista es extensa, en Petit Palace nos quedamos con la Feria del Boquerón, una de las citas culturales y gastronómicas más divertidas y deliciosas de todas las que toman forma en la provincia.

La Feria del Boquerón se celebra del 23 de septiembre al 25 en Rincón de la Victoria, uno de esos pueblos que aportan al conjunto de Málaga parte de su belleza, su grandeza y su señorío. Ubicado a unos 14 kilómetros del centro de Málaga (a unos 20 minutos si tomamos como referencia el Petit Palace Plaza Málaga), Rincón de la Victoria es el máximo exponente del “boquerón” malagueño, el pescado principal de la provincia y el que le da el nombre de “boquerones” a sus habitantes.

Dejando atrás el hotel Petit Palace Plaza Málaga y poniendo rumbo a la zona más al sur de la provincia, el Rincón de la Victoria surge como por arte de magia con sus kilómetros de playa y una luz natural única en el territorio malagueño. Una luz de la que uno se llena en un simple paseo por la Feria del Boquerón, la misma que queda situada entre su exclusivo paseo marítimo y la antigua estación de ferrocarril.

Mezcla de cultura, religión y folclore con toques flamencos y paganos, esta feria -mitad gastronómica mitad musical- nos acerca al lado más auténtico de Málaga: ese que se muestra en su esencia más pura, sin artificios ni maquillajes turísticos.

Tomando decisiones sabias

Aunque se puede disfrutar de las bondades de esta feria casi a cualquier hora del día, no hay nada como visitarla a mediodía y es que es justo a partir de las 12.30 cuando comienzan a prenderse las brasas sobre las que se dorarán minutos después las ristras de boquerones. Probarlos recién sacados del fuego es algo más que una experiencia gastronómica recomendable.

 

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