El meeting point de Salamanca: ¡Nos vemos en la Plaza Mayor!

El meeting point de Salamanca: ¡Nos vemos en la Plaza Mayor!

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Además de ser referencia mundial en lo que a estilo barroco se refiere y la expresión más significativa de esta inigualable villa tormesina, la Plaza Mayor de Salamanca es un ir y venir de vida que ha terminado por convertirse en el meeting point por excelencia de la ciudad. Un lugar en el que ver y dejarse ver, en el que encontrarse y reencontrarse y en el que disfrutar de todo lo bueno que tiene la ciudad.

Si has elegido el mes de octubre para regalarte un fin de semana en uno de los hoteles en Salamanca de Petit Palace, apúntate bien todo lo que puedes ver y disfrutar en la Plaza Mayor. En ella, sus 88 arcos son testigo de excepción de la magia de una de las joyas de nuestra geografía castellana.

El plan perfecto es arrancar tus días de relax sin despertador y con un desayuno de primera. ¿Dónde? Sin duda en la Playa Mayor de Salamanca y es que en sus dominios, el olor a café, a churros y a pan recién hecho comienza a hacerse notar desde que empieza a despuntar el alba. Cafeterías tienes para aburrir, así que si vas a estar varios días no dudes en probarlas todas.

Nuestra recomendación es que rompas el hielo disfrutando de toda la grandeza del Café Novelty, el más antiguo de la ciudad y en activo desde 1905. Si eres amantes del arte, en el Novelty disfrutarás como nunca ya que en su interior podrás tomarte un café al tiempo que ves en detalle la escultura a tamaño real de Torrente Ballester, hijo adoptivo de la ciudad.

Si prefieres el mediodía para dejarte ver en la Plaza Mayor tendrás que elegir sitio con antelación o, incluso, lanzarte a hacer alguna reserva. Los miles de turistas que visitan la ciudad tienen la Plaza como algo más un meeting point y son fijos a la hora del vermú y, como no, de la comida. Si quieres pasar como un salmantino más, no dudes en preguntar a sus buenas gentes por los exquisitos restaurantes ubicados en los callejones cercanos a la Plaza, allí comerás tranquilo y en pleno centro.

Y sí, sin duda la noche es el momento del día en el que la Plaza Mayor luce en todo su esplendor así que si quieres despedirte de la ciudad por todo lo alto no puedes perderte esta visita nocturna.

La iluminación de la plaza es impresionante y si a ello sumamos que el flujo de vida no cesa, el lugar se hace todavía más respetable. ¿Lo mejor? Decir adiós a la ciudad con unas raciones ibéricas y calmando la sed con un delicioso vino de la tierra.

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