Disfruta con los niños en el teleférico de Barcelona

Disfruta con los niños en el teleférico de Barcelona

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Hay muchas maneras de conocer Barcelona: a pie, en bicicleta, desde sus azoteas, en barco y, también, desde el aire. Una manera estupenda de hacerlo vía aérea y admirar las increíbles vistas de la ciudad es subirte al teleférico de Barcelona o, mejor dicho, a los teleféricos porque en realidad son dos. Una experiencia inolvidable que, además, es un plan perfecto para ir con niños.

En Barcelona existen dos teleféricos, aunque mucha gente piensa que es el mismo. Uno de ellos es el Teleférico del Puerto, que enlaza el Puerto de Barcelona con Miramar en la montaña de Montjuïc. Cubre una distancia total de unos 1.300 metros que se recorren en diez minutos de trayecto. El otro es el Teleférico de Montjuïc, que va desde el parque de Montjuïc hasta el castillo del mismo nombre.

Desde tanto con uno como el otro se pueden divisar unas fantásticas vistas de la ciudad mostrando al visitante una manera diferente de ver Barcelona y contemplar sus edificios emblemáticos desde otra perspectiva. Una experiencia que puede compartirse con toda la familia ya que tanto los mayores como los pequeños disfrutan del viaje.

El Teleférico del Puerto tiene tres estaciones: una en la torre de Miramar, otra en la torre Jaime I y una tercera en la torre de San Sebastián. En un principio, se pensó en crearlo para conectar la exposición internacional de Barcelona de 1929 (celebrada en la montaña de Montjuïc) con la parte marítima. No obstante, las obras de construcción se alargaron durante dos años y no llegó a tiempo para la exposición.

Por su parte, el Teleférico de Montjuïc fue inaugurado en 1970 con la intención de ofrecer un medio de transporte hasta la parte alta de la montaña. Su recorrido dispone también de tres estaciones situadas en el Parque de Montjuïc, una segunda en el mirador y la última en lo alto de la montaña en el castillo.

Si estás pensando en algún plan para disfrutar de una escapada a alguna ciudad urbana no te lo pienses más y ven a Barcelona para subir a alguno de sus teleféricos. La ciudad condal tiene infinitos atractivos para disfrutarla solo, en pareja, en familia o con amigos pero ya solo por su subir al teleférico y admirar la panorámica de la ciudad desde el aire ya merece la pena venir.

Si vas a viajar a esta maravillosa ciudad te recomendamos que te alojes en alguno de los hoteles de Petit Palace en Barcelona, desde los que podrás visitar lugares tan emblemáticos como el mercado de la Boquería o el paseo de Gracia.

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